13 may. 2009

¡Basta de megapíxeles!

Luego de varios años de puja, parece que finalmente los fabricantes de cámaras digitales encontraron el tope en cuanto a los megapíxeles que ofrecerán los sensores instalados en la lente. Así como las grabadoras de CD encotraron su escalón más alto para la grabación y lectura de datos en los 52x, las cámaras digitales parecen haberse chocado con su techo a los 12 megapíxeles.

Quien dió el primero paso en este sentido fue Akira Watanabee, manager de Olympus, quien dijo textualmente que “Doce megapixels son suficientes para cubrir la mayoría de aplicaciones y necesidades de los consumidores“. Lo mismo afirman varios estudiosos de la imagen, que coinciden con Watanbee en que, superado ese valor, poco se puede hacer con la imagen resultante.

Y en parte tienen razón. Veamos sino el siguiente cuadro, que expresa el equivalente impreso de la imagen (en pulgadas, donde 1 pulgada es igual a 2,54 cm), según los megapíxeles del sensor.

tablamp

A partir de esta tabla, podemos decir que, a 12 megapíxeles, seremos capaces de imprimir, en reación 1:1, una imagen con un tamaño de unos 35 x 20 cm, conservando una excelente calidad. ¡Así no hay portarretrato que aguante!

El punto es que cualquier trabajo en gráfica, sea imprea o digital, no necesita más que eso para lograr un resultado óptimo. Por otro lado, es bien sabido que esta “histeria” por los megapíxeles llevó a muchos fabricantes a optar por técnicas como la interpolación (inserción de píxeles “inventados” por un algortitmo, para hacer a la imagen más grande), lo que en definitiva logra fotos enormes, pero con una calidad desastrosa.

La cuestión es que, dejando este aspecto de lado, hay muchas otras cuestiones en las que debemos centrarnos al momento de elegir una cámara. La calidad de la lente, por ejemplo, es fundamental, por que es ni más ni menos que la “puerta de entada” de la imagen, previa al sensor. En lo particular, les recomiendo la línea Carl Zeiss (http://www.zeiss.com/), adoptada por muchos fabricantes, como Sony o Panasonic.

Tampoco debemos dejar de lado los sistemas de estabilización de imágenes, que si son mecánicos nos aportarán mejores resultados, el sistema de detección de rostros, la sensibilidad ISO y la capacidad de la cámara para reducir el “ruido” en la imagen cuando la iluminación ambiente es poca, el flash, el display LCD y su visualización en exteriores, el zoom óptico (al digital ni siquiera lo tenemos en cuenta), el consumo de las baterías y la autonomía de la cámara, la conectividad, la compatibilidad con los distintos modelos de tarjetas de memoria y muchos extras más.

Por eso, al momento de elegir una cámara, olvidemos si un megapíxel más o un megapíxel menos, y centrémonos en los otros aspectos, que serán los que en definitiva nos harán sentir orgullosos de cada momento que retratemos.